Cuando eres pequeño aprendes a soñar y a creer en los sueños, vas creciendo y poco a poco, según tus vivencias, vas almacenando sueños en tu mente que te hacen creer y que hacen que todos los dias te levantes con una sonrisa y con ganas de vivir.
Pero llega un dia en que te das cuenta que todos esos sueños que has almacenado desde siempre, no se a cumplido ninguno y dejas de creer.
Pierdes la fe en todo lo que creias y se te viene el mundo abajo y te das cuenta de que ya tienes que despertar de ese sueño eterno que has tenido y ver la realidad, dicho en otras palabras: Madurar.
Todo ese cambio da mucho miedo, te ves en un camino lleno de pinchos en el que tienes que ir tu solo para alcanzar tu meta, haces lo imposible para ver la realidad, ser realista y dejar ese mundo rosa junto con el niño de antes, darte cuenta de que eres un hombre con responsabilidades y solo darle importancia a las cosas realmente importantes.
Desde siempre le das importancia a esos detalles que para ti son un mundo pero que para el mundo son una mierda y sufres y llegas a la conclusion de que porque llevarte un sofoco asi si luego no vale la pena.
Es la hora de hacer un gran cambio, madurar, dejar de ser un niño, pensar en las cosas importantes, centrarte, sacarte adelante en esta sociedad tan dificil y ser un luchador nato, aprender de todo.
El cambio tiene que ser radical y urgente, tengo que ser otro.
Tengo que dejar esta catarsis existencial, ese egoismo interior y vivir solo para dar a la gente y ayudar a todos, ser mas altruista, quizas todos mis problemas sean porque soy mala persona, por eso es hora de darse a los demas y tambien principalmente tragarse todo, la transparencia que de siempre me caractiza a sido un incoveniente...
A dios pongo por testigo que nunca mas volvere a ser el que era...
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